jueves, 12 de noviembre de 2009

Materiales con aplicación deportiva.

Los nuevos materiales representan hoy en día la próxima revolución tecnológica, con nuevas propiedades que los hacen mejores que los materiales convencionales. Podemos encontrar materiales ultra elásticos, autorreparadores y más resistentes. Y un sector importante que los está explotando es sin duda el deportivo.
Materiales y deportes:
Todos los deportes han experimentado una destacada evolución no sólo a partir de la mejora en el conocimiento del cuerpo humano y su reflejo en las técnicas de entrenamiento sino también, y en gran medida, en virtud de los avances tecnológicos verificados en la implementación de nuevos materiales. Hoy, gran parte de los resultados alcanzados por un deportista está mediado por la calidad tecnológica de su equipamiento, los materiales de los que éste está hecho, etc.
Ciclismo:
Los avances tecnológicos en el área de la química y los materiales ha permitido a estos deportistas conseguir mayores velocidades y, a la vez, mejor rendimiento físico: la sustitución del acero y el aluminio en la composición de la bicicleta por nuevos materiales tales como la fibra para-aramida y la fibra de carbono, mejoraron la solidez, la ligereza así como el peso del cuadro. Por otra parte, la química también está presente en el asiento: los actuales están recubiertos de un gel hecho de un elastómero que los hace más confortable y disminuye el dolor gracias a un mejor reparto del peso sobre el mismo. Dicho gel, que se encuentra entre el estado sólido y el líquido, se mantiene elástico durante toda la vida útil de la bicicleta.


Esquí y Snowboard:
En estos deportes, en el que se logran velocidades entre los 100 y 250 km. por hora, aproximadamente, el uso de nuevos materiales se vincula no sólo a la posibilidad de alcanzar mayor celeridad y destreza, sino también más seguridad en el caso de posibles accidentes. En este sentido, si antes los esquís y palos clásicos estaban realizados con una combinación de madera y metal, en la actualidad se ha optado por materiales de base sintética como la espuma de poliuretano, la fibra de vidrio y los plásticos epoxi, que los hacen duraderos, ligeros y confiables.
Por otro lado, dado que algún tropezón a esa velocidad y sobre la nieve o el hielo pueden generar quemaduras, se fabrican ropas especiales, con tejidos extremadamente resistentes, surgidos de la mezcla de sustancias químicas como, por ejemplo, para-aramida, poliamida, elastano y politetrafluoroetileno. Gracias a los materiales sandwich ultraligeros se reduce el peso de los snowboards. Antes, estas tablas estaban compuestas de una combinación de varios materiales. Sin embargo, la madera utilizada a menudo en el núcleo siempre ha implicado un cierto peso.
Fútbol:
Otro caso ejemplar de los beneficios deportivos alcanzados con el desarrollo de nuevos materiales, se evidencia en aquellos que incluyen como elemento fundamental el balón o la pelota. En el caso del fútbol, se ha demostrado desde hace tiempo que las tradicionales pelotas de cuero no sólo carecen de una forma esférica perfecta y poca elasticidad sino también que son permeables al agua, por lo que en días de lluvia se incrementa su peso. Frente a estos inconvenientes, de la mano de la química de los materiales, hoy el cuero ha sido reemplazado por poliuretanos, como material exterior de la pelota, que tiene como cualidades la impermeabilidad y una extrema resistencia a la abrasión. Por otra parte, permite retener el aire hasta 10 veces más tiempo que otras sustancias naturales.
Automovilismo:
Los coches de fórmula 1 están construidos básicamente de materiales composites. Debido a que se necesitan materiales ligeros que puedan disminuir el peso del vehículo y aumentar la potencia y de esta manera ahorrar energía para la carrera. No es ridículo pensar en una total sustitución del acero en la industria de los automóviles.

Raquetas y palos de golf:

Fabricados con materiales tan ligeros, que llegaron a sustituir por completo los utilizados anteriormente realizados totalmente de madera.



Calzado y ropa deportiva:

El calzado y la ropa deportiva en el fútbol y otros deportes también han gozado de las innovaciones en materiales.
El plástico es una auténtica revolución en el mundo del deporte, en lo que se refiere a la elasticidad extrema del equipamiento deportivo, de la funcionalidad de la ropa y el calzado deportivo,
En función de las necesidades y el ámbito de uso, la variación de las propiedades de los plásticos se efectúa mediante mezclas de polímeros y modificaciones de polímeros estándar, que pasan a ser copolímeros, así como un sistema de componentes aditivos, como estabilizadores y materiales de relleno y de refuerzo.
Dado que la mayoría de los deportes conlleva determinados impactos en el pie del deportista, no puede obviarse la necesidad de proteger esa parte del cuerpo. Por esta razón es que las grandes marcas de calzado deportivo invierten en investigación y desarrollo con el objetivo de obtener productos adecuados no sólo para alcanzar mayor rendimiento y comodidad sino también la máxima protección al usuario. Es por esto que mediante el uso de pegamentos y plásticos de alto rendimiento se modifican las propiedades de los materiales empleados en suelas y componentes de zapatos.
Con el material de poliuretano para suelas se pueden ahorrar bastantes gramos frente a las espumas estándar. Combinaciones probadas de agentes propelentes así como aditivos ecológicos garantizan que la capa limítrofe, gruesa y maciza, sólo se forme en el lado inferior de la suela.En este contexto, en los botines de fútbol, nuevos materiales han sustituido a los tradicionales, ofreciendo mejores prestaciones. Encontramos así el uso del policloruro de vinilo, poliuretanos termoplásticos, caucho butilo o poliéster, etc. Además, ya es común escuchar hablar de suelas de una sola pieza, hechas de espuma, que tienen excelentes propiedades de absorción del impacto. Por otra parte, en el resto de la ropa deportiva también se encuentra presente la química y los materiales: El nylon, la lycra, el poliéster y diversas fibras sintéticas se han incorporado a la fabricación de camisetas para permitir absorber mejor la transpiración, mejorar la circulación del aire, hacerlas más livianas, optimizar la temperatura corporal, etc.